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UGT critica «la falta de voluntad» de CEOE para cerrar un nuevo acuerdo de negociación colectiva

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MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

UGT ha afirmado que, junto con CCOO, ha requerido ya en dos ocasiones a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y a la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) a reanudar el diálogo para acordar un nuevo Acuerdo Confederal para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) y que la patronal «ha mostrado explícitamente su falta de voluntad para ni tan siquiera hablar de criterios salariales».

Así lo ha señalado el sindicato en el nuevo número de su revista Unión, donde ha apuntado que «la patronal considera que su discurso general de crisis empresarial es favorable para una nueva devaluación salarial y que sin acuerdo social la dinámica de la negociación colectiva resultará favorable a la congelación o recorte de salarios bajo la amenaza de despidos».

«Sin embargo, no todas las empresas están en crisis y, en todo caso, siempre es posible alcanzar acuerdos sobre líneas de actuación en función de los resultados económicos de cada ámbito», ha dejado claro la organización sindical.

Además, UGT ha criticado que la patronal ha abandonado el diálogo social «cuando es más necesario» y que ha abocado a muchos sectores y empresas a una negociación colectiva «conflictiva», que es «justo lo contrario de lo que se necesita en la situación actual».

En 2020, y hasta enero de 2021, se han firmado 3.243 convenios, un 60% de los correspondientes a un año normal. El incremento salarial pactado fue del 1,84%, superior a la inflación media (-0,3%), lo que habría generado una ganancia del poder adquisitivo del 2,1%.

«En esta dinámica habría influido tanto la revalorización del SMI como la estrategia sindical de establecer salarios mínimos de convenio de 1.000 euros al mes», según el sindicato que, no obstante, considera que la realidad «es más compleja que todo eso y menos favorable».

Según la organización que lidera Pepe Álvarez, esos datos no recogen los recortes salariales que se han podido producir en la práctica a través de los descuelgues, las inaplicaciones de convenios, las modificaciones unilaterales de las condiciones de trabajo o las reducciones de jornada y los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), «que suponen de hecho una merma de los salarios efectivos».

Para UGT, sus objetivos prioritarios en la negociación colectiva este año son mantener la creación de empleo, seguir mejorando los salarios más bajos y recuperar el poder adquisitivo.

Así, ha dejado claro que entre sus planteamientos básicos se encuentran que «no asumirá, de ningún modo, congelaciones salariales de partida», que se necesita el máximo nivel de información sobre la situación de la empresa o sector de negociación y que se tienen que incluir medidas de flexibilidad negociada en los convenios (ERTE) estableciendo como condición «indispensable» que se afronten desde el objetivo principal de mantener el empleo frente a los cambios y que se acompañen de medidas que proporcionen garantías a los trabajadores.

«Se trata simplemente de avanzar hacía compromisos que la patronal ha venido asumiendo en los sucesivos acuerdos interconfederales firmados desde 2002», ha apostillado UGT, que ha recordado que el último AENC decía, textualmente, que «los convenios deberían disponer de la flexibilidad interna como una herramienta para facilitar la adaptación competitiva de las empresas y para mantener el empleo, su estabilidad y calidad y la actividad productiva, con un adecuado equilibrio entre flexibilidad para las empresas y seguridad para los trabajadores».

Por otro lado, la organización sindical considera que en la negociación colectiva de este año hay que concretar también los aspectos que la Ley de trabajo a distancia deriva a la negociación colectiva, «porque sin esta concreción la norma es prácticamente inaplicable».

En cuanto a los planes de igualdad, este año «cobran un especial protagonismo» porque todas las empresas de más de 100 trabajadores (en torno a 13.000) están obligados a tenerlos. «Los planes de igualdad son, por tanto, elemento central de la negociación colectiva, y deben partir de un análisis exhaustivo de la situación», según UGT.